4 de juny de 2018

ROSA MIRÓ PÉREZ Y LA ESCRITURA.

Mi vecina nació el 3 de agosto de 1942, aquí, en Alcoy. Des de muy pequeña tuvo que dedicarse al cuidado de la casa y de sus cuatro hermanos.Durante su infancia no veía razón para aprender a leer o escribir, hasta que a los 8 años ingresó en un colegio de monjas las cuales le hicieron aprender mediante la palabra del señor.
Según me cuenta, era la única de su familia que sabía leer y escribir por el momento, ya que sus hermanos eran aún muy pequeños, y eso hacía que se sintiera verdaderamente importante, pues sus padres estaban realmente orgullosos de ella. Y está muy agradecida de que sus hermanos tuvieran más oportunidad de asistir a la escuela.
A los 14 años tuvo que dejar la escuela para trabajar junto con su madre en una fábrica textil donde cobraban 0,10 céntimos por cada kilo de ropa que acumulaban, al parecer debían sacar al menos unos 5.000 kilos al mes si querían tener suficiente para vivir.
A pesar de haber dejado la escuela Rosa nunca dejó de leer, la biblia que era lo único que tenía a mano, y de practicar su escritura, plasmando sus pensamientos o copiando frases de la biblia que le gustaban.
Hasta hace muy poco impartía clases de catequesis en la iglesia, El sagrado corazón de Jesús, y por experiencia puedo decir que le entusiasmaba mucho enseñarnos la palabra del señor.

Aquí una pequeña frase que adora escrita de su puño y letra.

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